Miséricordie sans frontière

Togo

“Una persona, al descubrir que es amada por ser como es, no por lo que pretende ser, sentirá que merece respeto y amor” (Carl Rogers).

El proyecto Miséricordie sans frontière gestiona una granja-escuela “Village de esperance et paix” con el objetivo de mejorar el futuro de niños y adolescentes con discapacidad psíquica. 

La educación es un derecho fundamental que debiera estar reconocido para todos y para todas, y tiene que estar adaptada a las necesidades específicas de las personas y de los colectivos. Las personas con diversidad psiquica, al presentar unas capacidades diferentes, necesitan de profesionales cualificados que les acompañen en su procesos educativo. Proyectos como Miséricorde sans frontière son esenciales para transformar la comunidad y la sociedad, desde la confianza en las personas, situándolas en el centro de sus procesos.